Sádaba. Que ver

CASTILLO.

     Del Castillo decir que se trata de una importante construcción en piedra sillar, que conserva intacta su fisonomia del siglo XIII. Este castillo ha sido destacado por los estudiosos por poseer una planta representativa del cambio de tipología que los monumentos castrenses experimentaron hacia comienzos del siglo XIII, pasando de ser una torre con recinto amurallado, a convertirse en una especie de ciudadela torreada, de más fácil defensa. Se trata de un monumento que debe enorgullecer a este pueblo, por poseer una de las tipologías más interesantes, no de Aragón, sino de toda España.       Situado sobre un alto rocoso,destaca este castillo que posee una planta rectangular, casi perfecta, flanqueada por siete torres almenadas, de considerables proporciones. Presenta una puerta en recodo, fácilmente defendible. Una vez en el interior, pueden apreciarse los restos de las que fueran las dos salas principales del castillo y el aljibe, así como también de la que fuera su capilla, conservando ésta parte de la bóveda de crucería que la cubriría originalmente. La sobriedad y elegancia de sus formas hace que sea una de las construcciones más admiradas por aquellos que visitan esta tierra.

          Puede obtener más información visitando una descripción más detallada del monumental castillo.

Vista del Castillo de Sádaba     Vista del Castillo de Sádaba

IGLESIA DE SANTA MARÍA.

      De la Iglesia Parroquial no hay que decir menos. Se trata de una iglesia perteneciente al estilo gótico levantino. Fue consaqrada en el 1549, tal como atestigua la carta fundacional existente en la casa parroquial de Sádaba. Presenta una planta de nave única, a la que posteriormente se le añadieron dos capillas junto al presbiterio, originando una fisonomia falseada, de planta de cruz latina. Presenta esta planta capillas entre los contrafuertes y una cubrición con bóveda de cruceria estrellada. A los pies de la misma se sitúa un amplio coro donde destaca su silleria y su órgano, fechado en el 1769. El presbiterio posee una forma poligonal, enmascarada con un gran retablo, de tipo clasicista, dedicado a la Virgen. Destacan de él sus grandes proporciones. Este amplio interior se encuentra decorado con diversos retablos mixtos, con diferentes advocaciones. Hay que señalar también la hermosa pila bautismal, el púlpito y las conchas del agua bendita, así como la imagen de devoción de todos los habitantes de este pueblo, el Cristo Marinero, imagen que recibe su nombre gracias a la leyenda que cuenta, que fue traído por un sadabés desde el océano Atlántico, allá por el año 1503. Para terminar, destacar de esta iglesia la portada principal, organizada mediante arquivoltas apuntadas bajo relieves de tipo flamígero, junto con algunos detalles de tipo renacentista posteriores. Así como su esbelta y hermosa torre, adornada con arbotantes y pináculos. Constituye ésta uno de los mejores ejemplos del estilo gótico en Aragón.

Iglesia Parroquial     Detalle de la Iglesia Parroquial

MONASTERIO DE PUYLAMPA.

     Fue Puylampa un monasterio de monjes hospitalarios, realizado hacía elsiglo XII. Su nombre viene de su función de «Podium Lampadíl», que significa lugar donde en alto se prendía fuego. El monasterio de Puylampa tenía esa función, el servir de guía a aquellos peregrinos que pasaban por esta zona, siguiendo una de las antiguas rutas que llevaban a Santiago de Compostela. Alli recibían cuidados y conseguían el descanso necesario para continuar el camino. De lo que hoy fuera antiguo monasterio, no queda más que la iglesia, de planta basilical, realizada con gruesos muros de piedra sillar. Posee ésta una portada elegante y bella, a base de arcos en degradación, sostenidos por columnas, que rematan en capiteles decorados con figuras geométricas y motivos vegetales. Quedan restos de lo que hubiera sido la «torre-antorcha», adosados a la fachada de la iglesia, aunque son sólo eso, restos que no permiten deducir su tipología. Decir que esta iglesia se encuentra dentro de una finca particular y que presenta un buen estado de Conservacíón, ya que fue restaurada recientemente. Se accede a él mediante la carretera que, desde Sádaba, nos Ilevaría a Pinsoro.

Monasterio de Puylampa     Detalle de la Puerta del Monasterio

MONASTERIO DE LA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN DE CAMBRÓN.

     Se trata de una interesante construcción del siglo XIII. Situada a las afuerasde Sádaba, tomando un camino vecinal llegamos al que fuera monasterio femenino de Cambrón. Perteneciente a Veruela, y posteriormente a Rueda, acabó siendo una propiedad particular, manteniéndose así hoy en día. Posee este monasterio una iglesia con planta de cruz latina, cubierta con bóveda de cañón apuntado, alterada por nervaduras y florones de tipo renacentista. Remata esta planta con un ábside semicircular, decorado con un tríplet en degradación. Exteriormente este ábside recibiría decoración a base de columnillas y pilastras. La portada principal es uno de los elementos más destacados. Posee una rica decoración entre la que destaca el crísmón que preside el tímpano, de influencia jaquesa. Este timpano aparece sustentado por un dintel con margaritas, que simbolizarían el Paraíso, sostenido éste a su vez por columnas, de las que sólo se conservan los capiteles, con decoración vegetal y zoomorfa. Del resto de las dependencias monasticas, se conserva bastante bien la que fuera sala capitular, con bóveda de cañón con arcos fajones, así como parte de las cocinas, refectorio y dormitorio, aunque muy desvirtuadas por las reformas que en el siglo XVI introdujera el que fuera arzobispo de Zaragoza, don Hernando de Aragón.

     Destacar también la colección de pinturas al fresco que posee en su interior, posiblemente realizadas por Jerónimo Cossida o, en su defecto, por alguno de los miembros de su taller.

Monasterio de Cambron

MAUSOLEO DENOMINADO «LA SINAGOGA».

     Se trataría de un mausoleo romano, datado hacia el siglo IV d.c. Aunque hoy en día se trata de una ruina, poseería en origen una fisonomía que ha sido destacada por estudiosos como Abbad, Joaquín Lostal y García y Bellido. Realizada en opus mixtum, un aparejo romano hecho a base de sillar y ladrillo, estaría compuesta por una planta cruciforme de tipo funerario, con brazos desiguales. El brazo norte y el brazo sur serían de testero recto, mientras que los brazos este y oeste poseerían forma semicircular. El nartex recibiría una forma rectangular; esta parte recíbíría paredes más delgadas. La cubrición podría ser a base de cúpula en el espacio central, y bóveda de cañón en los brazos norte y sur, mientras que los brazos oeste y este recibirían bóveda de cuarto de esfera. Esta cubrición es hipotética, ya que el monumento se encuentra muy deteriorado. No hay que descartar el hecho de que también pudiera recibir techumbre de madera.  

Mausoleo de La Sinagoga

MAUSOLEO DE LOS ATILIOS.

     Perteneciente a la época de los Severos (193-235 d.c.). El mausoleo pertenecería a la familia Atília, como certífíca su nombre y las inscripciones que todavía pueden leerse «in situ», en el monumento. Se encuentra ubicado a dos kilómetros aproximadamente de Sádaba, tomando un desvío en la carretera que nos llevaría hacia Uncastillo. Está realizado en piedra arenisca, hoy oscurecida por el paso del tiempo. Su fisonomía respondería a la del sepulcro-templo, tan característica en el mundo romano, aunque hoy en día sólo se conserva lo que sería su fachada. Así, los restos conservados presentan un basamento, realizado en Opus cementecium, sobre el que se sitúan cinco arcadas, separadas por pilastras, rematadas éstas por tres frontones triangulares. Presentan estos arcos sendas decoraciones, entre las que cabría destacar las guirnaldas, relacionadas con un mundo funerario.

Mausoleo de Los Atilios

OTROS RESTOS ROMANOS.

     En las inmediaciones del mausoleo de los Atilios, popularmente conocido como "Altar de los Moros", se hallan, hacia el dique de la estanca de la Bueta, abundantes ruinas de lo que fueron edificios de envergadura, como se desprende del grueso y longitud de sus paredes y de las dimensiones de losas y sillares, como las medidas de los tambores de columna que por el suelo quedan.

     También es posible, casi cierto, que pasara cerca una vía romana de gran importancia, como una carretera nacional. Se trata de la calzada que va desde Tarragona, capital de provincial, hasta Astorga. A esta calzada pertenecen los tres miliares que se han encontrado en Sádaba. Un miliar es una columna de piedra que indicaba las millas romanas del camino, generalmente llevan inscripciones que hacen referencia a la calzada y a la época, o emperador que construyó la vía.

     Uno de estos miliares, que estaba en la "Pardina", está en Madrid en el Museo de Arqueología Nacional, otro se encuentra en el Museo de Pamplona, y el último está en la casa de un vecino de Sádaba.

     Esta calzada cruzaba el Gállego por Puendeluna, se adentraba en las Cinco Villas y, pasando por Biota y Farasdués, se adentraba en Navarra por Sofuentes.

     En Sádaba quedan restos en:

     Val de Bañales junto a las peñas de "Dios y Ayuda", muy deteriorada por el barrando de dicha val.

     Otro en el Alto de la Pardina donde todavía se pueden ver restos de dos tramos.

     Si se unen estos dos puntos, no cabe suponer que seguían por corral de José Angel hasta cruzar el río por la tejería, subir al Altar de los Moros y por detrás de Puy-Almanar al alto de la Pardina.

     De esta saldrían otras secundarias que conducirían a los Bañales, la Sinagoga, la Torraza, el Saso de Juan Cervera, es decir los puntos donde hoy podemos encontrar restos romanos.

     También encontramos en Sádaba, en la carretera de Sos Km 69-70, un dique romano de aprovechamiento de aguas para regadíos agrícolas. Estaba hecho de buenos sillares, algunos almohadillados. La obra captaba el agua de una serie de barrancos, que confluían naturalmente encima del dique.

     El frente de la edificación era de 21 metros y medio de longitud, con un grosor de unos dos metros, siendo su altura máxima conservada de unos tres metros, pudiendo haber sido mayor.

     Las medidas de los sillares son típicamente romanas. En uno de sus ángulos se habían colocado grapas, posteriormente a su construcción, para sujetar algunos sillares que mostraban tendencia a agrietarse, posiblemente por presiones internas de la masa del líquido.

     La parte frontal albergaba los desagües, en número de dos, que eran regulables según la voluntad del hombre, por medio de un conjunto de compuertas que no quedó. Su cronología es del siglo II. D.C., posiblemente hacia la mitad. La construcción fue lamentablemente destruida por trabajos de nivelación de los terrenos, para su mejor aprovechamiento agrícola en 1.974.